La maldita parálisis (y cómo salir de ella)

fantasmía

A veces me siento como si estuviera parado frente a una pared con mil puertas.

Todas importantes, todas necesarias.
Algunas urgentes, otras tentadoras.

Son tantas las puertas y tantas mis dudas
que me paralizo y no doy ni un solo paso.

Y me frustro porque el tiempo corre
y no decido hacia donde ir
y se me hace tarde
y me siento mal conmigo
y me regaño mentalmente
y me evado con distracciones inútiles
y pierdo más tiempo
y algunas puertas empiezan a cerrarse
y me paralizo todavía más.

Pero de repente recuerdo la respuesta,
recuerdo el antídoto que me ha salvado antes.

Y tomo el antídoto 
y todo cambia.
Como cuando despiertas de una pesadilla
y te das cuenta que era sólo un sueño.

¿Quieres saber cuál es ese antídoto?

Aquí va:

Es algo muy obvio, pero que a veces olvidamos.
Es algo tan simple y tan chiquito que ni siquiera lo vemos como una opción.

El antídito es:

Dar un pasito.

Sí, dar un pasito,
hacia la puerta que sea.
En serio, ¡a la que sea!
No importa si es la mejor alternativa o no.
Lo importante es entrar en acción,
salir de la parálisis,
hacer que el cuerpo se ponga en movimiento
y que la energía empiece a correr.

Una vez que nos movemos todo cambia.
Cuando damos ese pasito, las dudas se desvanecen,
la mente se refresca, el panorama se esclarece,
caminar se vuelve más sencillo
y las decisiones empiezan a fluir.

Ok, sé que no es tan fácil como suena.

Dar ese pasito cuesta trabajo cuando estamos atormentados por la parálisis.

Pero aquí van unos consejos basados en lo que a mí me ha funcionado. Espero que te sirvan:

1. Observa y acepta.
Detente y observa tu situación. Date cuenta de que estás en una parálisis. Acepta la realidad y si es necesario dilo en voz alta: Ok, tengo confusión en este momento.

2. Siente la incertidumbre
Permítete sentir la incertidumbre en tu cuerpo. ¿Cómo se siente la duda? ¿Cómo se siente la parálisis? ¿Qué sensaciones físicas percibes? ¿Tensión? ¿Agitación ¿Opresión?

3. Cede ante la posibilidad de equivocarte
Suelta, relájate, cede. Lo más probable que la parálisis venga del hecho de que no estás cediendo ante la posibilidad de equivocarte. Quieres abarcar todo, tienes miedo a “tomar la puerta incorrecta”. No pasa nada. Date permiso de arriesgarte a cometer un error.

4. No te tomes la vida tan en serio
A ver, nada es demasiado grave. Todo pasa. No te tomes la vida tan en serio. No es para tanto. Como dirían en inglés “take a chill pill”.

5. Pide ayuda
Ok, a veces esto es necesario. Considera la opción de pedir ayuda o simplemente de expresarle tu sentir a alguien más. A veces las dudas desaparecen cuando las sacamos de nuestro sistema.

 

3 comentarios sobre “La maldita parálisis (y cómo salir de ella)

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