Feminismo, minimalismo y libertad

Free Yourself Minimal.jpg

NOTA: Este post es una colaboración de Laiza Onofre; feminista, minimalista y maestra de arte. También es mi esposa, y con ella comparto esta aventura de vivir una vida minimal.

––––

Se puede decir que hoy en día hay una fuerte ola de feminismo y minimalismo. No pienso que esto sea mera moda o casualidad. Creo que han regresado porque el momento histórico que vivimos nos lo pide.

Para mí, el feminismo y el minimalismo van de la mano. Una filosofía me ayuda a desaprenderme de enseñanzas bien arraigadas y la otra me ayuda a quedarme sólo con lo esencial y necesario.

Históricamente, a las mujeres nos han limitado con miles de estándares y reglas a seguir: vernos de cierta manera, actuar de cierta manera, querernos o no querernos bajo ciertos parámetros y un sin fin de patrones más que tenemos que cumplir para poder sobrevivir el día a día.

La creencia tan aprendida de generación en generación de vernos femeninas y bonitas para que el mundo nos acepte y nos apruebe.

La creencia aprendida de necesitar un montón de productos extra que, curiosamente los hombres no necesitan.

En este punto, hay un cuestionamiento clave que viene fundándose desde el minimalismo y en muchas otros aspectos más:

¿Realmente necesito de tantos acondicionadores para el cabello?
¿Realmente necesito de todos los maquillajes y productos faciales para verme mejor?
¿Para quién me quiero ver así?

Se ha capitalizado tanto nuestro cuerpo, que cualquier imperfección o mancha, resulta una verdadera aberración para nosotras.

Sin duda, gracias al feminismo y minimalismo he podido replantearme estos estándares.

¿Por qué necesitar de toallas femeninas y contaminar más de lo que ya está contaminado el mundo, cuando por décadas, se viene manejando la copa menstrual? ?¿Por qué hasta mis casi treinta años, me di cuenta de que tal maravilla existe?

Vivir creyendo firmemente en estas dos corrientes (feminismo y minimalismo), me ha hecho llegar a una tremenda iluminación: las dos significan libertad.

Libertad de juicios hacia mí y hacia las y los demás, libertad de arraigo a lo material, libertad de vivenciar mi cuerpo como me plazca y libertad de amarme como soy, como vine y como probablemente me iré de este mundo: sin cosas, ni maquillaje.

Hay que aclarar que podemos apropiarnos del feminismo y del minimalismo como mejor se nos acomode: Si queremos ser feministas depiladas, maquilladas y entaconadas, excelente. Si queremos ser minimalistas con una colección enorme de viniles, perfecto.

Es precisamente ese espíritu de libertad lo que nos permite amoldarnos a cualquiera de las dos corrientes.

Seamos quienes queramos ser para nosotras y nosotros mismos, y permitamos ser a los demás como ellas y ellos quieran serlo.

Un comentario en “Feminismo, minimalismo y libertad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s